
Antes la gente no quería saber. Prefería pensar que el Wintereise o La barca de la Medusa fueron creados en el arranque temperamental de un genio. Pero la industria mató al genio, y hoy no hay película que no publique su backstage, ni mago que no explique sus trucos.
Y yo, que soy un hombre de mi tiempo, posteo de este dibujo, el borrador de la última viñeta de
Lenin y Le Monde. Aquí están Ionesco, Di Benedetto, Kafka y Beckett, que quedó un poco apartado. Debe ser el separatismo irlandés.